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EL PRODUCTO

EL ALUMINIO

Es el metal más abundante en la corteza terrestre (8%). Fue descubierto por el danés Hans Christian Oersted en 1825. Está presente en la composición de muchas piedras preciosas como el zafiro, rubí, aguamarina, lapislázuli, granate y turquesa.
Originariamente fue un metal muy caro debido a lo difícil que era obtenerlo. Hasta que el americano Charles Martin Hall y el francés Paul-Louis-Toussaint Héroult desarrollaron en 1886 el actual método de obtención a partir de la electrolisis de sus sales: alúmina disuelta en criolita fundida.
El aluminio puro es blando y frágil. Por lo que para endurecerlo se le añaden pequeñas cantidades de hierro y silicio. En el aire es resistente a la corrosión porque se recubre de una capa de óxido muy dura y resistente a diferencia de lo que ocurre con otros metales como el hierro.

PROCESO DE PRODUCCIÓN

EXTRACCIÓN DE BAUXITA

Se realiza con la explotación del yacimiento a cielo abierto, sin voladuras. El mineral se extrae directamente de los diferentes bloques del yacimiento con el fin de obtener la calidad requerida del mineral, con palas hidráulicas que arrancan y cargan la bauxita en camiones de hasta 50 Tm de capacidad que la transportarán hasta la estación de trituración.
En el sistema de trituración, la bauxita es trasladada hasta un molino, que reducirá el mineral a un tamaño de grano inferior a los 100 mm para un fácil transporte y manejo.

ALÚMINA

El proceso de producción y refinación de la bauxita para obtener alúmina de grado metalúrgico sigue los mismos principios del proceso químico desarrollado en Austria por Karl Joseph Bayer en 1887, pero con la introducción de las tecnologías más modernas. Este proceso se divide en tres grandes áreas: Manejo de materiales, lado rojo y lado blanco.

El área de manejo de materiales está compuesta por los equipos que permiten el manejo de la bauxita, soda cáustica y la exportación del producto final.
El lado rojo son las unidades del proceso que permiten la reducción del tamaño de las partículas del mineral, la extracción de la alúmina contenida en la bauxita por medio de la digestión con soda cáustica y la separación de las impurezas que acompañan a la alúmina de la bauxita.
En el lado blanco, después de filtrados, el licor rico en alúmina se somete a una fase de enfriamiento que lo condiciona para la fase de precipitación, donde se obtienen los cristales de alúmina hidratada. Estos cristales se clasifican por tamaño para obtener una fracción gruesa que se conoce como hidrato de alúmina, el cual es filtrado y lavado para separar totalmente la soda cáustica. Posteriormente, en los calcinadores o grandes hornos, se elimina la humedad de la alúmina hidratada para obtener la alúmina de grado metalúrgico, producto final dispuesto para ser utilizado en las reductoras.

REDUCCIÓN

La planta de Reducción o de "celdas electrolíticas" es el corazón del proceso de producción del aluminio. Allí se disuelve la alúmina en un medio electrolítico de criolita fundida sobre los 950º C, descomponiéndola en sus dos elementos básicos: oxígeno y aluminio. El oxígeno es atraído por los ánodos hacia la parte superior de la celda, para luego ser quemado y convertido en dióxido de carbono en el "ánodo". El aluminio, a su vez, va hacia el fondo del recipiente por los "cátodos" y se extrae fundido (líquido) por succión hacia el crisol, para ser enviado a la Planta de Fundición. El proceso de reducción del aluminio es continuo y las celdas se trasiegan cada 24 horas, 365 días al año.

FUNDICIÓN Y LAMINACIÓN

En la Planta de Fundición se preparan las aleaciones de aluminio de acuerdo con los requerimientos del cliente. El material proveniente de las celdas de reducción, que es 99,8% aluminio puro, se vacía en los hornos de retención donde se le añaden otros metales como el titanio, magnesio, cobre o hierro, para preparar las distintas aleaciones. El metal líquido dentro de los hornos es sometido a diversos análisis y controles de calidad, para luego ser transferido a la mesa de colada. En el proceso de colada se vierte el metal líquido a través de canales, a los diferentes moldes que son enfriados por agua. El producto final es aluminio primario en forma de lingote fundición, cilindros para extrusión y planchones para laminación.
La Planta de Fundición suministra planchones de aproximadamente 6 toneladas métricas a la Planta de Laminación. El planchón es inicialmente fresado en sus caras más amplias para asegurar superficies lisas y paralelas. El planchón es luego trasladado los hornos de precalentamiento, para calentarlos hasta una temperatura adecuada para iniciar el proceso de laminación en caliente. Ahora se lamina hasta obtener una bobina de 4-6 mm de espesor, con una longitud superior a los 150 metros. Esta bobina es transportada hacia el Laminador en Frío, donde se continúa reduciendo el espesor del laminado hasta espesores tan bajos como 0,3 mm dependiendo de los requerimientos del cliente. Una vez se obtiene el espesor final, la bobina ya está lista para ir al Área de Acabado y posterior empaque desde donde se remitirá al cliente.

Ese es el producto que modelamos en Talleres GOAL convirtiéndolo en atractivos componentes para la construcción tales como puertas, persianas o ventanas que hacen de su hogar o de su lugar de trabajo un lugar más confortable y acogedor.

LA LEYENDA

Una leyenda, recogida por Plinio el Viejo en su Historia Naturalis, relata que bajo el reinado de Tiberio se conocía un metal más ligero que el hierro, que se trabajaba después de haber sido preparado a partir de una arcilla. Se ha pretendido ver en él al aluminio. La fábula cuenta que el emperador romano hizo decapitar al inventor para que su oro no fuera desvalorizado por el nuevo metal